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-Demandan en manifestación renuncia definitiva del alcalde de Ocampo
Benny Cruz Zapata/EnlíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.-Ellas no saben de política, pero el dolor de la muerte de su hermano las hace estallar en llanto al evocar los acontecimientos en que perdió la vida:
-Memín fue asesinado a sangre fría, no merecía esa muerte, él no tenía ni dos horas de haber llegado al pueblo -Ocampo-, trabajaba de maestro en otro poblado, pero venía cada fin de semana porque aquí viven su esposa y sus cinco hijos, uno de ellos, tuvo un percance vial, por el cual fue gaseado por elementos de Tránsito, por eso mi hermano fue a buscar al alcalde y en lugar de encontrar justicia, le dieron muerte.
Comparte la señora Esperanza Salas Acuña, quien junto a Olivia de los mismos apellidos, así como demás familiares y amigos del ingeniero Guillermo Salas Acuña que manifestaron el medio día de este jueves su inconformidad en el Congreso del Estado:
-Desde que Vicente Guerrero Sánchez llegó a la Presidencia Municipal hizo de las suyas, en las corporaciones policiacas tenía su gavilla de incondicionales, siempre dispuestos a cumplir sus órdenes al pie de la letra, la prueba esta en que el 21 de marzo ordenó la muerte de mi hermano.
Zaida Salas Vera, sobrina del profesor víctimado, narra:
-Ya era noche cuando mi tío Memín fue a ver al alcalde para ver el incidente de tránsito de uno de mis primos, iba desarmado y los elementos de la Policía Municipal lo reciben a golpes, se escucha cuando el Secretario del Ayuntamiento les da la orden de que disparen ¡Tirenle! -Dice que dijeron-:
-"El homicido de mi tío Memín lo ordenó una persona, el Presidente Municipal".
Por lo anterior, la señora Olivia, otra de las hermanas putualiza:
-No es justo que mientras mi hermanito ya no está con nosotras el alcalde siga tan campante, porque si bien es cierto que el jefe de la Policía Preventiva, Sabas Lepoldo Alvarado ya está detenido y confesó, él solo apretó el gatillo pero quien dió la orden fue Vicente Guerrero: "Si tiene dignidad que se aleje del puesto, pues si regresa sería una burla no solo para nosotros, sino para el pueblo que en general ha vivido sus arbitrariedades.
Como se recordará, el asesinato del profesor Guillermo Salas Acuña tuvo lugar la noche del 21 de marzo, en presencia de uno de sus hijos, el suceso desencadenó la inconformidad ciudadana que tomó la Presidencia Municipal, por lo que la Secretaría General de Gobierno le otorgó un permiso de cinco días para que se tranquilicen los ánimos y el asunto sea policiacamente determinado.