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500 PACIENTES EN SEIS SEMANAS
CAMPO BASTIÓN (AFGANISTÁN).- Por fuera tiene el aspecto de un edificio prefabricado en mitad del desierto; un mediocre bloque blanco de una planta. Dentro está el hospital de traumatología con más trabajo del mundo. Más de 100 heridos llegaron la semana pasada al centro médico situado en la base militar británica de Campo Bastión, al sur de Afganistán.
La semana pasada, más de 100 víctimas fueron atendidas en este hospital. Más de la mitad de ellas sufrían heridas relacionadas con explosiones y necesitaron cirugía, según los médicos. Entre los heridos, aunque a veces también fallecidos, se incluyen soldados británicos, estadounidenses y daneses, así como miembros del Ejército afgano y de la Policía, y también civiles víctimas del fuego cruzado.
"Es el hospital de trauma más ocupado del mundo, al menos esta semana lo ha sido", explicó un miembro del equipo británico de respuesta médica durante una pequeña pausa en su trabajo antes de atender a dos nuevas víctimas de un accidente de helicóptero.
Según este sanitario, es un hospital "más ocupado que cualquiera de Irak, más ocupado que en Johannesburgo", refiriéndose a la capital sudafricana, una de las ciudades con más índice de criminalidad del mundo.
Los talibán han reforzado su ofensiva en las últimas semanas con emboscadas y colocación de bombas en las carreteras, sobre todo en la provincia de Helmand, una de las más afectadas por la violencia en Afganistán. Aunque este recrudecimiento se esperaba por las nuevas posiciones logradas por la insurgencia, el aumento en lo que va de año ha sorprendido incluso a los médicos.
"En seis semanas hemos tratado a unas 500 víctimas. Todo se ha desbordado desde julio", subrayó el coronel Iain Moles, uno de los responsables del hospital del Campo Bastión, citando los informes realizados por el centro sanitario.
Atención médica a todos los heridos
En el hospital de Campo Bastión, Moles y su equipo de 150 sanitarios atienden a cualquiera que llega necesitando atención, incluso combatientes talibán trasladados desde el campo de batalla. De hecho, actualmente un marine estadounidense custodia a un talibán en una de las camas del centro a pocos metros de donde se recuperan soldados británicos.
El mes de julio ha sido especialmente crítico en cuanto a las víctimas que ha provocado la violencia en el país asiático, pero junio fue el periodo más mortífero para las tropas británicas, con 13 bajas en sus filas mientras los talibán intensifican su presencia en Helmand. En julio murieron cuatro militares y este mes dos.
También los marines estadounidenses que operan en el sur de la provincia y las tropas danesas que forman parte de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN han sufrido la pérdida de soldados.