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- Fueron los militares quienes no proporcionaban información a Ministeriales de balacera.
David Díaz/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-Extraoficialmente trascendió que el Cabo del ejército que fuera asesinado luego de enfrentarse con sujetos desconocidos en la colonia Villa Florida, se le identificó como Rafael López Roque, quien contaba con 28 años de edad y su cuerpo aún permanecía en el servicio Médico Forense, tras la necroscopia legal y bajo resguardo de sus compañeros.
Luego de pasar varias horas de que no se dio a conocer por parte de las autoridades militares lo sucedido en la colonia Villa Florida, donde muriera un elemento de la SEDENA y cuatro más estén hospitalizados en un nosocomio de esta frontera, se desconoce el móvil que ocasionó ese enfrentamiento.
Cabe recordar que los hechos se registraron aproximadamente a las 11:30 horas de la noche del martes, en la calle Clavelin Norte con Colorines de la colonia Villa Florida, donde se registrara una balacera entre elementos del Ejército Militar y personas desconocidas, por lo que después de varias horas se informó a las autoridades de la Policía Ministerial del Estado, para que tomaran conocimiento del lamentable deceso de un Militar y cuatro más heridos, sin embargo al arribar al lugar se armó una fuerte discusión entre Ministeriales y Militares, dado que los de la SEDENA, prohibían la entrada al personal de la PGJE de Tamaulipas, para realizar las pesquisas.
Solo se dejó entrar al lugar, donde se encontraba el cadáver, al Ejército Militar, al Fiscal Ernesto Fragoso, un oficial secretario y un elemento de Servicios Periciales, que nada pudieron hacer, solo presencia.
MINISTERIALES PEDÍAN CORTESMENTE INFORMACIÓN Y SOLO RECIBIERON MALAS CARAS Y PREPOTENCIA DE MILITARES
Cabe destacar que las autoridades Ministeriales se desemplearon coordinadamente para poderse informar con el alto mando que estaba a cargo de lo sucedido, sin embargo la apatía de los militares fue la que ocasionara que agentes de la Ministerial, permanecieran en el lugar sin conocer nada de la información que manejaban las autoridades castrenses.
El lugar se encontraba fuertemente custodiado por elementos de la Milicia, armados y con varias tanquetas, donde se les prohibió a los medios de comunicación acercarse al lugar, al igual que agentes Ministeriales y se corrió el rumor que a Policías Preventivos que arribaron al lugar en las primeras horas de la balacera, fueron corridos y agredidos, sin conformarse esa versión, al igual que vecinos del lugar los retiraban del lugar y los conminaban a que regresaran a sus hogares y que no salieran.
Desde lejos solo se apreciaban que varios militares constantemente corrían de un lado para otro e imprimían gráficas, desconociéndose la información de la que trascendía derivado del hermetismo con que se manejan esas autoridades Federales, no informaban nada de lo sucedido.
RETIRAN CÁMARAS FOTOGRÁFICAS A REPORTEROS Y DESPUÉS SE LAS DEVUELVEN
Después de varias horas se conoció que cuatro elementos del Ejército Mexicano, se encontraban hospitalizados en el Hospital General, el que fue totalmente custodiado y a cualquier automovilista o persona que intentaba entrar al nosocomio era fuertemente revisado y se le preguntaban sus generales y a que quería entrar al igual que varios reporteros que cubrían la fuente en el nosocomio fueron sujetos a inspección e inclusive se les arrebataron sus herramientas de trabajo como cámaras fotográficas, las que mas tarde se las regresaron con la condición que borraran las graficas que habían impreso del lugar.