Author
Anecdotario Javier Rosales Ortíz

Date
21 Ene 2020(16:06:30)


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Se desplaza con una pesada loza sobre su espalda, pero no se le nota.
Su sonrisa es eterna y su apretón de mano y su abrazo es fuerte como siempre, porque sabe, bien que sabe, que un político que no hace química con el que tiene enfrente va derechito al precipicio.
El acaba de tomar de la mano a un Partido Revolucionario Institucional en Tamaulipas muy maltrecho, en pedazos, en la bancarrota, pero se ve que toma esta oportunidad como un reto, un descomunal reto que parece que no le perturba el sueño.
Y más que clara es la caricatura del artista monero Parras, en la que carga una enorme canasta llena de piezas con los clásicos tres colores del PRI, de la cual caen algunas al suelo.
Son parte de un rompecabezas que le urge armar a Edgar Melhem Salinas, nativo de Río Bravo, un nuevo líder del tricolor que se caracteriza por ser serio cuando hace propuestas, alegre cuando la ocasión lo requiere y duro cuando se amerita, porque primero están los derechos del pueblo tamaulipeco.
En su primer encuentro con la prensa Edgar parece el mismo a pesar de los grotescos cambios tanto aquí como allá –en la silla presidencial- y es un ser humano que cae bien, que atrae y que aborrece desdoblarse como si fuera un vulgar actor comercial que va a la conquista de más público.
Su trabajo legislativo nunca fue cuestionado y como servidor público siempre estuvo a la altura, simplemente porque en la vida le ha ido bien y es agradecido.
El no está de acuerdo con aquellos que tachan al PRI como “un partido pequeño”, aunque reconoce que la quiebra económica los sacude fuerte, pero tiene la esperanza de que eso sea fulminado por miles de tamaulipecos que llevan tatuado el logotipo del tricolor cerca del corazón.
Para medir la penetración que tiene Edgar entre los tamaulipecos “me echo” un brinquito en su Facebook y me encuentro que en muchas regiones recibe felicitaciones y bendiciones, porque su presencia recarga de energía, fortalece y alienta, según escriben muchos de sus seguidores.
Y confían en que el trabajo del dirigente y el de la comunidad van a dar buenos resultados en Tamaulipas, un estado que está desesperado, triste y acabado, algo que claro que no se reconoce en una publicidad oficial disfrazada.
Y en su red social Edgar exhibe una fotografía tomada en una panadería de Altamira cuando escoge bisquets para sus hijas y su bella esposa Marytere, lo que habla de que es un hombre sencillo, detallista y cariñoso con los suyos y con muchos más.
De su lado el dirigente tiene a un buen puñado de veteranos periodistas que han seguido su trayectoria y, eso, le será de gran utilidad en esta lucha titánica que inicia para retirar el polvo del rostro del PRI.
Mientras siga así de legítimo y sincero.
El, lleva la de ganar.

Correo electrónico: tecnico.lobo1@gmail.com


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